Apapacho es una palabra náhuatl que no tiene traducción, pero pudiéramos nombrar su significado en español como “cariño en el corazón” o “caricia en el alma”. ¿Quién que haya sentido un apapacho no ha sentido tal cosa? Pero entremos en materia, pues hay un material didáctico que se usa en guarderías y se puede usar también en la casa, estos son los muñecos de apapacho. El objetivo es brindar una sensación de acompañamiento y a través de ello, confianza y protección simbólica al bebé.

Al final de cuentas el muñeco puede cambiarse por cualquier objeto. Es muy conocido que en la cultura norteamericana son populares los trapitos, mantas o mantitas de apego. Así que intercámbiese si se considera prudente el criterio de muñeco por el de peluche, manta o similares. Es común que el objeto de apego sea un objeto de uso, así, algunos bebés pueden hacer su objeto de apego la carreola tal vez, o más comúnmente, el biberón (ese específicamente, el de tapa morada, o el de chupete roto, etc) o el chupón. Tal vez si usted busca quitar el chupón a un niño, encuentre algunas pistas en este artículo.

Algunas veces, el objeto lo podemos cambiar por una acción como cantar una canción. En la vida diaria pasa, como cuando un bebé decide chuparse el dedo o se le enseña un rezo a alguien. Aunque en este caso hablamos de “conducta transicional”.

Es importante señalar que no es cualquier objeto sino uno en particular. Pueden estos cambiar, aunque no es poco común que sea uno mismo que acompañe por largo tiempo, o incluso años.

Características

Los muñecos de apapacho, también son llamados muñecos de consuelo o muñecos de acompañamiento, además de muñecos de apego. Son muñecos que a manera de espantapájaros, imitan la forma humana, teniendo una cara sencilla, agradable e identificable para los bebés; de manera tal, que al ver a otro niño como ellos se tranquilicen. Aquí pues sí véase una característica diferente de los muñecos sobre otros objetos.

Este efecto de acompañamiento, se notó en los modernos hospitales que surgieron el siglo pasado y es una de las razones para sostener los cuneros (entendido como la zona del hospital donde ponen a varios niños juntos), así como de los cuneros cama (mueble) transparentes, pues así los niños pueden verse entre sí y se calman. Se acompañan.

En este mismo rubro de muñecos de acompañamiento entran los payasos de estimulación temprana. Estos payasos se usan en los centros de estimulación temprana porque son muñecos flexibles que el maestro puede manipular y hacer movimientos con él como si fuera un maniquí de bebé, pero el payaso es llamativo y agradable, mientras que el maniquí es… un maniquí. Algo tosco, digamos. Así que además, muñecos de apapacho o acompañamiento, los podemos usar para imitar movimientos y que los niños los imiten, pero eso lo describimos mejor en aquel producto, dentro de nuestra página.

Un nombre más que tienen estos muñecos de consuelo, es el de muñeco de transición o transicionales, pues también se pueden usar, además de al nacimiento, en la época dede los 6-8 meses en adelante, cuando inician los episodios de cambio y por ende el bebé desarrolla algo llamado “angustia transicional”, pues a esa edad viene la ablactación, una mayor conciencia y autonomía del bebé y por ende cambios que pueden generar angustia. De ahí hasta los 5 años, los cambios serán constantes y la autonomía cada vez más. Es importante que le demos a nuestros hijos herramientas para adaptarse al cambio.

¿Cómo usarlo?

El muñeco de apapacho, como objeto transicional o de apego, se usa entonces de la siguiente manera: Se coloca en la situación inicial y se retira el estímulo, que sería distinto a sustituir.

Digamos que el muñeco de apapacho puede ser usado en un proceso de consuelo ante las diversas transiciones que puede conllevar la toma de leche materna: “el pecho”. El muñeco de apapacho no va a sustituir al pecho. Sino que acompaña y ayuda a recordarlo, de manera agradable. Entonces: Durante las sesiones de amamantamiento, podemos tener al muñeco de apapacho cerca, de manera tal que lo identifiquemos con este acto. Por ejemplo, podemos jugar con él después de la toma, lo dejamos arriba del bebé, lo ponemos en medio… como nos acomodemos. Hacemos una impronta: asociamos al muñeco de apapacho con algo agradable, la toma de leche y la presencia materna. Ojo: de manera inconsiente, estas improntas suceden ¿cuáles hemos hecho sin darnos cuenta? Cuando aparece un fetiche de apego, simplemente es que hemos realizado dicha impronta sin darnos cuenta.

Entonces, cuando no hay la toma, el bebé se remite a que el muñeco es algo agradable, le recuerda al pecho (de manera compleja, con todo lo que ello implica) y le ayuda a consolarse. De esta manera, al asociarlo con algo positivo, podemos incorporar este objeto positivo para dar consuelo a nuestros pequeños.

Sería importante destacar que esta estrategia de apego no busca incrementar el apego, sino reconocerlo y ayudar a cambiar, a transitar el apego. Este concepto es importante entenderlo para que se ayude a transitar y no a aferrarse, que sería, tal vez, la acción que suele lastimar en los procesos de apego.

Otros usos

Los muñecos de apego también pueden usarse para la aromaterapia: Si tenemos un objeto que se carga a todos lados, entonces podemos colocar alguna escencia dentro del muñeco de apego, para que la niñ{a o el niño estén oliendola.

¿Cómo me deshago del trapito?

A veces, llega convertirse en un problema. El abordaje de ello es complejo y profundo. Aquí sólo recalcaremos que, si el objetivo era ayudar a transitar y brindar confianza, es indispensable que en el tránsito de una mayor autonomía y desaferre del fetiche, no podemos olvidar estos objetivos y actuar de manera contraria. Reflexionemos sobre ello.
El punto objetivo del límite lo podemos fijar en la pregunta ¿El uso del objeto afecta de alguna manera a mi hija o hijo? Por ejemplo: Dedo deforme o dientes chuecos por chuparlo.
Un tip en este sentido podría ser el dejarlo en alguna repisa, ello nos ayuda a saber que ahí está, pero nos ayuda a no estar con él todo el tiempo.
Es del mayor interés para nuestra crianza que se respete el proceso propio del niño. Su apego al objeto podrá decirnos objetivamente en qué nivel de madurez o de proceso se encuentra. De manera importante podemos subrayar que mientras más insistan los padres sobre el deshacerse el el objeto, más se hará por conservarlo.
Algunas veces hay “retrocesos” pues se presenta algún evento de ansiedad, sería importante verlos y usar esto a nuestro favor en la crianza.

Comprar uno

En didacticom existen variedades de objetos transicionales:

Muñeco de Apapacho (Niña)
Muñeco de Apapacho (Niño)

Payaso Botón
Payaso Mopy

Muñecos Personalizados Nani

Sonajeros

Miguelito
Lolita

Ana
Lalo

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