(respuesta a una pregunta al buzón)
A ver, comencemos por el inicio.
Nos parece maravilloso que tu peque se interese por aprender a escribir. Para nosotros los adultos es muy importante, pues le damos un significado especial de capacidad. A ello habría que agregar que en la escuela en México, se enseñan las letras desde los 4 años.
Es necesario declarar que no pasa nada si aprende a leer mucho después… tiene hasta los 7 años más o menos. Así que sin prisas, pues podemos volver este proceso un verdadero infierno por presionar a los chiquillos.
Declaración número dos: Imagina que cae una nave alienígena. Tras 4 o 5 años aprendes a hablar “alien”, ahora tu amigo espacial te enseña geroglíficos… más o menos así de complejo es el proceso de aprender a leer y escribir. Desde dicha perspectiva, nos parece, es más fácil poner en perspectiva el reto que enfrentan nuestros hijos al pasar por el proceso de la lecto-escritura.
Si me atrevo a hacer tal introducción es porque a pesar de que los papás nos decimos muy tolerantes, de manera inconsciente solemos presionar. No me parece tu caso y por el otro lado, es importante apoyarles cuando demuestran ese interés… ¡Menudo arte la paternidad!
Dicho lo cual, entremos en materia.
El proceso de lecto-escritura tiene varias etapas. Es importante que identifiquemos en qué etapa está nuestro peque para proveerle un mejor apoyo a lo largo de ese proceso.
Nombramos las siguientes etapas:

A) Identificación de la comunicación: Que el infante entienda que los humanos, además de hablar, nos comunicamos mediante imágenes (hoy en día los emoticones es un ejemplo de ello… ¡eso es muy divertido!) Adicionalmente nos puede ayudar a expresar nuestras emociones. Un material de apoyo para este ejemplo es el “Tapete caras y gestos” ).

Un desarrollo de este “logro” del infante podría ser una historia completa hecha con imágenes; para ello hay libros contados sólo con imágenes. O bien escenarios magnéticos, donde se pegan dibujos.

Libro de dos hojas con personajes de imán.


La cúspide de esta etapa sería asociar que una imagen, puede ser representada por una combinación de letras. A ello se le llama Flash Card (en el enlace un ejemplo). Con esta idea de la Flashcard, se ahce una gran cantidad de material: Memoramas, loterías, libros, etc (cada palabra te llevará un ejemplo del material).

B) Fonemas y gramemas. Fonema es cómo suena una letra. Gramema es la imagen que lo representa.

Una vez que sabemos que una idea se puede expresar en una imagen, la imagen en palabra, la palabra está formadas por varias letras, vendrán varias habilidades: Conocer las letras (para lo cual hay una sin fin de tipos de letras). Cada grafía (letra) corresponde a un fonema ¿Cómo suena la “F”? les decimos. “Suena FFFFFFFFF, como en ‘Foca’ “
Entonces estos materiales tipo flash cards de los que hablamos, los usamos para conocer los fonemas, apoyados por palabras que ya leemos en imágenes y con los que identificamos fácilmente las imágenes. DE ahí que haya muchos libros con una sola imagen y la palabra por ejemplo…

Acá podemos hacer agradable la lectura. Leamos un cuento con poquitas palabras, pero que cuenten una historia. Hagámoslo una y otra vez en varios momentos del día y dejemos que los peques nos cuenten el cuento alguna vez con sus propias palabras. Podemos ir con el libro señalando las palabras que vamos leyendo. DEtengámonos para recordar algún fonema (“mira, aquí dice fideo, esta es la f de “foca”, va con al misma de fideo). OJO: ¡NO dejemos de ser fluídos!, que estamos leyendo un cuento…

Al final de esta etapa queda normalmente un pendiente ¿cómo que hay mayúsculas y minúsculas? Eso es todo un tema que nos acompañará desde ahora. Lo mejor es usar material con ambos tipos de letra. Pero no nos preocupemos en exceso por ello. Para esta etapa se pueden usar rompecabezas de tres piezas.

Fíjate lo que decíamos en un principio: Para un niño de 4 años, distinguir entre mayúsculas y minúsculas puede ser casi imposible dada su madurez cerebral…

C) Juntar letras/Fonemas: A este tipo de lectura se le llama lectura de letras. Lo identificamos porque el niño lo va leyendo letra por letra “FFFFFFF-OOOOOO-KKKKK-OOOOO” ¡Foco!

A razón de repetir esto, se va a ir facilitando el proceso y dejamos de leer por letras para empezar a leer por medio de Sílabas. A esta etapa se llama lectura silábica y para ello ocupamos de las sílabas.

Para los procesos intermedios, podemos usar material que juntas las letras y vamos formando sílabas por medio de dejar juntas las letras, tales como el girógrafo, o las el dado múltiple.

Para esta etapa y distinguir mayúsculas de minúsculas se puede usar un silabario que destaque la mayúscula.

Entender esto como un proceso de Lecto-ESCRITURA

¿Cómo saber sen qué etapa va mi peque? Si no puede escribirlo, tal vez vaya leyendo muy rápido, es mejor que le dediquemos más a su capacidad motriz.
En términos de trazado: podemos ubicar tres “logros”:

Controlar la mano: Material insignia Laberintos

Agarrar el lápiz: Tomado en forma de triángulo. material insignia corrector de escritura

Soltar la muñeca: Ejercitar tal la mano que tengamos control de la muñeca. material insignia: Libros de colorear para no salirse de la raya

NO es la única forma de aprender. Hay tantas como estilos se puedan adoptar, sin embargo, al parecer esta es la más natural, tomando en cuenta que cada etapa puede tener saltos y regresiones. Especialmente, pensando en esta forma, se diseñó el “Método global de lectoescritura“, mismo que cuenta con un cd para capacitarse en el método, flash cards, láminas de abecedario, letras, sílabas, palabras aparte de las flashcards… en fin ¡Muy completo!

Una última recomendación: Si la niña o el niño nos ve leyendo… eso lo va a motivar más que cualquier material, escuela o libro para niños. ¿Nos interesa que lean? Que nos vean leer y que siempre sea un momento agradable.

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